martes, 11 de septiembre de 2018

PROGRAMA CONVIVIR EN DIVERSIDAD

Programa "Convivir en diversidad".
Lilian Arellano R.

Tolerancia, Respeto y Convicciones.

1.-  TOLERANCIA.  Es la consideración hacia la diferencia; una disposición a admitir, amable y comprensivamente, la legítima discrepancia, esto es, el pluralismo.

ACTIVIDADES
Ejemplos:
Formar grupos para compartir lo que cada uno ha descubierto con respecto a sí y sus compañeros.
Grupo curso: Hacer entre todos, una lista de aspectos que pueden diferenciar a las personas. Comentar sobre aquello que les es más difícil aceptar o tolerar.

2.-  Respeto. Implica admirar un valor o virtud que descubrimos en una persona quien, en ese sentido, se constituye como un modelo de vida.
Tolerar no es sinónimo de respetar.
Tolerar es permitir algo sin estar de acuerdo; sin justificar, aprobar o creerlo así; pues implica una diversidad en la discrepancia.  En ocasiones, incluso debemos tolerar un mal menor para evitar uno mayor que, de otra forma, no podríamos eludir.  Por ejemplo, debemos tolerar órdenes de un jefe que puede exigir más trabajo del justo o pagar menos de lo correcto, si no hay otra forma de conservar el empleo necesario para satisfacer las necesidades básicas de la familia.

ACTIVIDADES:
1. Dramatizar escenas de respeto, considerando qué es lo que admiran o los rituales de respeto (ponerse de pie, hacer una reverencia, quitarse el sombrero, felicitar, rendir homenaje, etc.). Comentar; orientar.
2. Elegir dos personas de diversos ámbitos; que causen en ellos sentimientos de respeto. Hacer una exposición sobre lo que más admira en ellos. Analizar la variedad o semejanza de respuestas.
3. Hacer una carpeta de uso personal o para regalar, con imágenes y palabras que representan su mundo de respeto.

Recordarles que:
Deben conservar y aplicar el principio de tolerancia cuando no estén de acuerdo.
Respetar en otros un valor que no poseemos y que admiramos como un ideal al que aspirar.
La convivencia con quien respetamos nos enriquece, porque nos hace vivenciar lo valioso: su honradez, lealtad, responsabilidad, humildad, generosidad; en fin, todas las virtudes que enaltecen las almas ya con su sola visión.
De ahí la importancia de los grandes modelos: genios, santos y héroes y de los modelos con quienes convivimos a diario.
Lo anterior implica que hay diversidades que sólo pueden obtener nuestra tolerancia; mientras otras, por sobre esta, merecen todo nuestro respeto, reverencia o admiración.
Estas actividades también ponen a prueba nuestra propia actitud tolerante; pues es un verdadero reto al escucharles hablar con mucho afecto y admiración de personas que a nosotros no nos simpatizan en lo absoluto.
La idea es que ellos vayan conociéndose, aceptándose y también respetándose a sí mismos y a los demás, en diversidad.
¿Todo es tolerable?
No. No todo es tolerable. Sólo debemos tolerar aquello que no nos quita la dignidad personal o expone nuestra salud.
Así, el niño no debe tolerar que abusen de él o le agredan. En estos casos debe pedir protección, pues a veces el hombre enferma y hace daños intolerables, menos aún respetables. En estos casos se debe explicar la necesidad de intervención médica y/o legal.

ACTIVIDADES:
1. Problematización breve: Procurando que los alumnos mantengan sus lugares habituales, se forman grupos de dos o tres. Se da diez minutos para que anoten todas las interrogantes que surjan sobre temas que rayan en el límite de la tolerancia: alcoholismo, tabaquismo y toda clase de drogadicción, abuso sexual, violencia intra y extrafamiliar, ínfima calidad de vida. Se sugiere que el profesor complemente esta actividad a través de los subsectores de aprendizaje, especialmente, ciencias naturales y lenguaje y comunicación. En el área matemática se pueden plantear problemas cuyo contenido tenga que ver con datos estadísticos nacionales, que dicen relación con la temática.
2. El profesor, con la colaboración de sus alumnos, puede confeccionar un buzón; de tal forma depositen cartas (con o sin identificación) en las que expongan situaciones intolerables, que crean estar viviendo ellos o sus compañeros. De esta manera, el educador podrá intervenir positivamente, orientar, ganar la confianza de sus alumnos, prevenir y, por último, conocer y comprender muchas actitudes de éstos alumnos.
3. Los educandos pueden confeccionar afiches de sensibilización y orientación, dirigidos a la comunidad escolar. Se sugiere que el profesor trate estas temáticas con los apoderados, haciendo un taller a partir de los afiches confeccionados por los alumnos.
4. A partir de un video sobre alguna de estas temáticas, el profesor puede hacer «lluvia de preguntas».
5. Se puede hacer uso de «fotodrama» para motivarlos a rechazar las drogas y la violencia; complementando con la creación de cuentos que entreguen alguna moraleja.

Debemos tolerarnos a nosotros mismos.  No se trata de quedar sin más con lo peor de sí; sino conocer nuestros límites, defectos, discapacidades; de tal forma, no engendren desasosiego, pesimismo, depresión, desconfianza en sí mismos. Es tan malo no ponerse metas, como poner aquellas que van más allá de nuestras posibilidades.
Debemos reconocer nuestros defectos y ajustar «el que somos», con «el que deseamos, podemos y debemos ser».

ACTIVIDADES:
1. Es importante que el profesor dirija una conversación, sobre los defectos y límites que sienten y creen tener; sobre las consecuencias que estos implican en el aprendizaje escolar y en sus vidas. Tan importante como esto y más, es que el profesor reflexione sobre las medidas que va a adoptar para considerar la diversidad de tiempos de aprendizajes, estilos, dones y límites que poseen sus educandos. Así, por ejemplo, no puede exigir a un niño obeso o con problemas respiratorios, el mismo acondicionamiento físico que al resto del curso; menos aún hacerlo sentir inferior por ello.
2. Clarificación de visión: EL profesor expone cómo la diversidad de ser, capacidades, anhelos, fundamenta las posibilidades de complementariedad humanas: Gracias a que no todos poseemos el don de cantar, podemos algunos gozar apreciando el arte que otros, precisamente, por tener la genialidad, deben asumir como un compromiso público y profesional. Es la persona quien da sentido y dignifica toda actividad y no a la inversa. Luego, puede pedir que los alumnos den algunos ejemplos.

3. Pongámonos en el lugar de...
Piensa que eres «Pedro» o «Luisa» ¿Qué harías en su lugar; cuál crees sería la solución más adecuada? Marca con una cruz la alternativa que mejor te parezca:
3.1. Pedro está muy gordito; se encuentra feo, despreciado.
- cree no poder hacer nada
- toma un producto que hace milagros
- hace caso a sus padres que dicen está bien así
- hace ejercicios
3.2. Luisa se siente abandonada, no querida por sus papás; no cuida su aspecto. En su caso, qué harías
- tratarías de ir siempre bien arreglada
- intentarías parecerte a una artista famosa
- te consolarías comiendo
Explica a tus compañeros por qué piensas qué esas son las mejores soluciones. El profesor podrá orientarlos.

3.-  CONVICCIONES.
En una educación pluralista, democrática, de diversidades, el educador tiene como misión esencial, enseñar a tener convicciones que en los momentos difíciles de la vida nos ayuden a tomar decisiones dignas de nuestra condición humana; más allá de meras posturas impensadas, emocionales o convenientes.
El respeto por la diversidad, exige una posición de vida, esto es, convicciones
Alguien podría pensar que el respeto por la diversidad requiere de una especie de neutralidad, indiferencia. Pero no es así, el respeto por la diversidad no se opone al amor y compromiso con lo que se piensa, cree, siente, asume como verdad, bien o belleza. Se puede tener convicciones y ser amable y comprensivo con las convicciones de los demás.
Ya dijimos, tolerar no es acatar, aprobar o justificar. Al contrario, sólo quien desea regir su vida por valores, sabe que ello es difícil; sabe que existe el error, que puede equivocarse (él o los demás). Es difícil el acceso a la verdad; hay que investigarla (no se encuentra a primera vista); de ahí el sentido de las ciencias, y la reflexión.

Por ello, se oponen a la diversidad y provoca violencia:
El bondadismo lleva a la arrogancia, intolerancia y falta de respeto con la diversidad.
El bondadismo consiste en calificar todo de verdadero, valioso; siempre que no nos agredan. Es una posición egoísta y no comprometida; ni con la verdad, ni con las personas que la declaran. Se trata de una posición cómoda que busca las conveniencias de no tener que confrontarse y tampoco, consecuentemente, tener que declarar equivocarse. Da lugar a la arrogancia, pues al no existir una verdad que nos trascienda y que sea criterio de corrección, de perspectiva, nos erigimos en los creadores y modificadores de ella, según los antojos o utilidades que nuestra posición nos ofrezca. De este modo, sólo se trata de posiciones personales que justificar o mantener; el error no existe; todo está bien porque nada está mal.

ACTIVIDADES:
1. Cada alumno investiga las convicciones de algunas personas, a partir de declaraciones que aparecen en la prensa.
2. Pueden hacer alguna entrevista a algún amigo o familiar, vecino, sobre sus convicciones. Luego el profesor puede orientar de las dudas que surjan.

También atenta contra la diversidad: el talante polémico, la descalificación, el mal genio, el fanatismo, el acoso, la incontinencia verbal. Todas estas actitudes son discriminatorias.

1. El talante polémico es propio de quienes se fijan en los demás por lo que tienen de diferentes; haciendo de ese aspecto el todo e infravalorando, entonces, a la persona.  Debemos educar a nuestros alumnos para que no valoren o desvaloricen a los demás por lo que tienen de diferentes, de tal forma, sean etiquetados y discriminados o no considerados por ser de tal o cual color o raza, sexo, edad, ciego, gordo, bajo, pobre, rico, provinciano, etc.

2. La descalificación consiste no sólo en reprobar una acción que realmente puede ser incorrecta sino, principalmente, quitar todo prestigio, imagen o autoridad a la persona, más allá de todo razonable argumento y sin tener la más mínima consideración.  «Del árbol caído todos hacen leña», dice el refrán. A menudo, el error de alguien es dicha del intolerante; quien se alegra de la desdicha del diverso que es visto como un enemigo. Es una proyección del talante intolerante que descalifica todo argumento o acción de alguien, aunque ésta esté al margen del defecto o diversidad misma. Por ejemplo, al gordo no se le elige como amigo, aunque sea generoso, porque es gordo. Al que tiene una postura política o religiosa distinta, no se le contrata como cocinero, aunque sea excelente en ese campo y no tenga nada que ver con lo religioso o político. A quien tiene una discapacidad muscular o en sus piernas, se le deja de lado en actividades que requieren por sobre todo de una inteligencia que puede ser excepcional.

3. Mal genio es quien no tiene paciencia con el diferente, agrediéndole con palabras, gestos u obras.  Debemos instar a nuestros alumnos a dominar los impulsos agresivos o violentos. Modales, palabras y gestos intolerantes, son imitados en la vida familiar, escolar, comunitaria y desde la televisión u otras propuestas masivas: cine, comic, música, sectas, juegos electrónicos (Nintendo, Play Station, Internet, etc.).

4. Incontinencia verbal: es una forma de faltar el respeto a la diversidad, por eso el incontinente habla en forma desmesurada, sin considerar la importancia del decir de los demás. Al desvalorizar a los demás no deja espacio ni tiempo para otras opiniones. De esta forma logra imponer sólo su perspectiva.

5. Acoso: es una forma de intolerancia que se manifiesta atosigando, esto es, sometiendo la persona a tal presión emocional y/o física, que ésta se encuentra imposibilitada de presentar o defender su postura. Por el contrario, quien se educa en diversidad, no impone; sugiere, insinúa.

6. Fanatismo es propio de quien no es capaz de ver la más mínima objeción en su postura.  El fanático es intolerante e irrespetuoso. Es acrítico ante sí y ante los que piensan como él. No valora al diverso. Sólo recurre a argumentos memorizados, porque realmente no posee razones o creencias auténticas. El fanático divide el mundo en dos: nosotros y los otros: los equivocados o malos. El fanático es inamovible, anquilosado, rutinario, amigo de los tópicos.

ACTIVIDADES:
De todas estas formas de intolerancia o discriminación, es importante hacer que los niños aclaren el concepto a través de películas, videos, cuentos o situaciones de la vida real.
1. Ver y leer imágenes: Búsqueda de imágenes que expresen fanatismo, talante polémico, mal genio, descalificación, incontinencia verbal. Luego describir la imagen y explicar qué les sugiere, qué sentimientos suscita en ellos, qué título le pondrían ¿Cómo se imaginan una imagen o situación contraria?
2. Exposición positiva-negativo:   Se trata de hacer afiches o paneles con imágenes y palabras que representen la aceptación y otras la negación de la diversidad.
3. Propuesta: Se forman grupos. Cada uno estudia un caso de intolerancia habitual y propone una o dos formas de erradicarla.

Llegados aquí, esperamos pueda observar el objetivo propuesto en un principio  -descubrir, aceptar y valorar la diversidad - asumido en gran parte por sus educandos; por supuesto, acorde con sus etapas de desarrollo y condiciones de existencia
La diversidad requiere del amor. Trátase de superar el afán de poder o dominio por la generosidad o colaboración.
Por último, proponemos las siguientes actividades que también le servirán para observar sus logros que, realmente son logros de sus alumnos.

ACTIVIDADES:
1. Hacer un ensayo sobre una asignatura, actividad, idea o creencia que nos disguste, rescatando lo positivo de ella. Se puede confeccionar una carpeta escolar de «oposición» para regalarla a un compañero que tenga tales ideas, creencias o simpatías.
2. La Propuesta: Formar pequeños grupos, pero ahora de afinidades, que luego hagan una propuesta para aprender a compartir; aceptando y considerando las diferencias; incluyendo en una o dos actividades a la familia (hermanos, padres y abuelos) y al profesor. Se trata de celebrar, en diversidad, la diversidad.
La educación, en cuanto perfecciona nuestra existencia en vista de la confirmación de nuestro ser, exige al educador guiar a los educandos en el descubrimiento, aceptación, valoración y realización de un estilo único y diverso de ser y existir.
La diversidad exige un amor por si mismo y por los demás; un amor que supera la tolerancia y el respeto. Sólo el amor deja ser más allá de todo egoísmo. Sólo así, los padres sacrifican anhelos no realizados que, de otra forma, proyectarían en sus hijos, dificultando su auténtica vocación y estilo de hacer la vida




EL SOBRECOGIMIENTO DEL FILÓSOFO

El sobrecogimiento del Filósofo

Alfonso López Quintás: Diversos modos de relación entre palabra y silencio 


La palabra creativa -que expresa ámbitos de realidad y funda nuevos ámbitos- lleva en sí y exige de por sí el silencio auténtico -la atención simultánea y recogida a diversas realidades o diversos aspectos de una realidad-. Ambos -silencio y palabra- se potencian y enriquecen mutuamente. El silencio auténtico -campo de resonancia de la palabra creativa- precede a la palabra que es mero medio para significar algo, no medio en el cual se fundan determinados ámbitos. El silencio de contemplación o sobrecogimiento nutre a la palabra signitiva -mero medio de comunicación-, le da plenitud de sentido, relieve, densidad. A su vez, dicho silencio cobra su valor de la palabra creativa con la que va necesariamente unido.

El silencio verdadero no equivale a soledad desvinculada, sino a recogimiento sobrecogido ante lo valioso. Por eso hace posible la palabra poética, la mítica y la narrativa. Estos tipos de palabra expresan más de lo que dicen porque viven de la plenitud de realidad que vibra en el silencio, en la atención silenciosa a las realidades desbordantes de sentido.

Al silencio contemplativo y, por tanto, a la palabra creativa se opone el silencio de mudez, la resistencia a pronunciar palabras que pueden llegar a ser el medio en el cual se fundan ámbitos de convivencia.

La palabra creativa, y con ella el silencio contemplativo, se oponen a la cháchara banal, que no implica modo alguno de voluntad creativa por parte del hombre.

"Habiendo en la palabra todo el misterio y toda la luz del mundo, deberíamos hablar como encantados, como deslumbrados. Porque no hay nombre, por ínfima cosa que nos represente, que no haya nacido en un instante de inspiración, reflejando algo de la luz infinita que engendró el mundo. ¿Cómo podemos, pues, hablar tan fríamente y en tal abundancia? Por esto solemos escucharnos unos a otros con tanta indiferencia, porque el hábito del demasiado hablar y del demasiado oír embota en nosotros el sentimiento de la santidad de la palabra. Deberíamos hablar mucho menos y sólo por un profundo anhelo de expresión (...)" (Juan Maragall)15.

Para adquirir la riqueza que corresponde a su vocación y misión, el hombre debe entrar en el ámbito sobrecogido del silencio, visto como la actitud correspondiente a la palabra de respuesta que ha de dar a la invitación que le hizo el Creador a vivir a su imagen y semejanza, es decir, de manera eminentemente creativa. Por ser fruto de una doble relación -con sus padres y con el Creador- y estar llamado a crear nuevas relaciones, el hombre es a la vez locuente y silencioso16.

Se habla con sentido desde la plenitud del silencio. Se calla con sentido desde la plenitud de la palabra. Es una experiencia reversible: se recoge uno para sobrecogerse; el hombre sobrecogido tiende a recogerse más. El recogimiento no implica soledad de alejamiento sino distancia de perspectiva que permite entrañarse más hondamente en la realidad.

"¿No habéis entrado alguna vez en un bosque muy grande, sobrecogidos por aquella quietud llena de vida que parece una adoración de toda la Tierra? Así adoran las almas de los enamorados en el brillo silencioso de las miradas. (...) Así hablan también los poetas. Porque ellos son como enamorados de todo lo del mundo, y también miran y se estremecen mucho antes de hablar. Míranlo todo y se encantan, y después cierran los ojos y hablan en la fiebre: entonces dicen alguna palabra creadora, y semejantes a Dios en el primer día, de su caos brota la luz. Por esto la palabra del poeta brota con ritmo y luz, con el ritmo luminoso de la belleza: éste es el hechizo del verso, único lenguaje verdadero del hombre". (Juan Maragall)17

La vida humana tiene como meta fundar modos relevantes de unidad. Para captar la grandeza de tales formas de unión, se requiere atención sinóptica, silencio. Perdido este tipo de silencio, se pierde el auténtico lenguaje y se precipita uno en el vacío de la cháchara. Con ello se desmorona toda forma de convivencia digna.

He ahí por qué la vida del hombre queda seriamente comprometida cuando se malentiende la relación contrastada entre silencio y palabra como un dilema. Los contrastes constan de dos términos que se complementan entre sí. Los dilemas están constituídos por términos que se desgarran y obligan al hombre a optar entre uno u otro. La palabra y el silencio verdadero no forman un dilema sino un contraste. La convivencia verdadera se funda en una palabra comprometida de amor. Y ésta es por sí misma silenciosa.

15 Cf. Vida escrita, p. 48.

16 En la obra Diagnosis del hombre actual (Cristiandad, Madrid 1966) muestro que todas las características básicas del hombre actual -desmitización y despoetización del mundo, amortiguamiento de la fe religiosa, pérdida de la capacidad expresiva y simbólica, masificación...- arrancan de su alejamiento de lo profundo, lo valioso, e indico que la salida a esta crisis consiste en volver a la práctica del recogimiento y el sobrecogimiento.

17 Cf. Vida escrita, p. 49.



. Vivencia y análisis del sobrecogimiento:
El arte siempre es reflejo del pensamiento de una época y de sus cambios, por eso es tremendamente útil en el ámbito de la educación, porque es una interacción ya realizada por el artista y que está a nuestra disposición para ayudarnos en el proyecto de educación integral que queremos realizar. El tema del arte no es el arte, sino el hombre frente a diversas situaciones, personas o cosas. Por ejemplo, un Giotto es el hombre frente a los misterios de Dios Revelados; un Murillo es el hombre frente a la pobreza  y sencillez de la vida cotidiana. El Guérnica de Picasso es el hombre frente a la guerra. Acogidos por la realidad en todo su esplendor, nos sobrecogemos…
Elija y adjunte una foto, escena fílmica, escultura, música o canción, poema, etc, que posea un fuerte poder expresivo, de tal modo le lleve al sobrecogimiento. Tome conciencia y verbalice ese asombro y admiración. En caso de audiovisual, entregue la grabación en CD (use programas reproducibles en suite Office 2003)
“La belleza no es una ornamentación superpuesta que se añade cuando todo lo demás está hecho, sino que radica en lo interior. La filosofía medieval ha enseñado que es el “esplendor de la verdad”. Con ello no se trata de remitir la belleza a cosas de entendimiento, sino decir que es la señal de una plenitud y acierto interior; algo refulgente que irrumpe cuando un ser ha llegado a ser como debe. Por lo general se piensa que la belleza es lo gracioso, lo encantador, lo espléndido, lo que alude a alguna excitación sensorial. La belleza es algo que abarca mucho más. Aparece cuando la esencia de las cosas y de la persona alcanza su clara expresión. La verdadera belleza no está sólo en los sentidos. Puede partir por ellos, pero es estéril si carece de un significado que trascienda su propia materialidad.”